Conchita

Recuerdo las Navidades de hace muchos años, cuando Conchita venía a cenar con nosotros y su nieta todavía no estaba casada. Recuerdo a aquella mujer, a la que sólo veía dos días al año, con la cara llena de arrugas y el moño blanco como la nieve. Tenía los ojos achinados y hablaba poco, pero … Sigue leyendo Conchita

Norte y sur

Cuando se conocieron, mi madre tenía toda la piel tatuada por el sol y el pelo de fuego. Mi padre era alto y ancho como un roble y sus ojos verdes eran de helecho y musgo. De aquella extraña unión nací yo, siempre indecisa, una contradicción en mí misma. Era una mezcla de arena ardiendo, … Sigue leyendo Norte y sur

Esperar

Ahora la vida va de esperar. De que el corazón haga "tic-tac" y los relojes latan en nuestras muñecas, cada vez más rápido, conforme pasan los días. En la profundidad de mis pupilas no cabe el techo que ya conozco de memoria, ése que está lleno de agujeros de bala que fallan cada noche y … Sigue leyendo Esperar

Solo los claveles blancos

Imagen disponible aquí. "Coge solo los claveles blancos". Como cada año, mi abuela y yo llevábamos flores al cementerio del pueblo el día de Nochebuena. El paseo era breve, cómodo, amenizado por las historias que ella me contaba sobre los vecinos y las casas que veíamos al pasar. Mi abuela conocía a todos y cada … Sigue leyendo Solo los claveles blancos