Conchita

Recuerdo las Navidades de hace muchos años, cuando Conchita venía a cenar con nosotros y su nieta todavía no estaba casada. Recuerdo a aquella mujer, a la que sólo veía dos días al año, con la cara llena de arrugas y el moño blanco como la nieve. Tenía los ojos achinados y hablaba poco, pero … Sigue leyendo Conchita