Norte y sur

Cuando se conocieron, mi madre tenía toda la piel tatuada por el sol y el pelo de fuego. Mi padre era alto y ancho como un roble y sus ojos verdes eran de helecho y musgo. De aquella extraña unión nací yo, siempre indecisa, una contradicción en mí misma. Era una mezcla de arena ardiendo, … Sigue leyendo Norte y sur